domingo, 17 de julio de 2011

Ahora de Ausencia - 1997











Ahora de ausencia









Prólogo


..…Recuerdo a Gustavo llegando a mi casa, con su mochila chorreando libros y hojas prolijas donde bullía alguno de sus precisos cuentos o con algún capítulo de la novela que escribía. Me doy cuenta ahora –jugador taciturno y cauteloso– Gustavo orejeaba laboriosa, interminablemente y jugaba su prosa, mezquinando sus poemas. Hasta que me cantó una falta envido tan grande que me dejó sin juego.
..…Remontando hoy la partida, me encuentro con Ahora de ausencia. En clara desventaja intento explicar cómo fue que Gustavo Prego se ganó los tantos.
…..Gustavo, en gesto riguroso, propone una poesía que se juega el aliento en la llama de sus contenidos. Desde el despiadado Introito se despliega una escritura que va describiendo los diferentes matices significantes y fonéticos de las palabras.
…..Dice en Umbrales: Hago de umbrales / Trabajo las horas / Busco un poema en la (no)che / que ha cerrado los ojos / en las crispadas manos del silencio. / Otoño soñado; jardín fugitivo. / Pugna mi máscara por encajar. / En el llanto recién creado / un ahora de ausencia.
..…Prego cumple con la condición reveladora que Octavio Paz adjudica a la poesía a punto tal que se le percibe con el alma en acecho tanteando la noche, persiguiendo los sueños fugaces y esquivos hasta dar con la máscara desde la que ejerce una función simbolizante y ritual precisa.
…..Se vuelve látigo el corazón envejecido / Arrimo sueños como brasas / a los rincones ater/idos del alma. Esa es la certeza de Octavio Paz: la poesía revela este mundo; crea otro.
..…Ahora de ausencia muestra desde el título un profundo trabajo sobre la lengua, una tensión que la desliza hasta el habla y en ese campo se trama una urdimbre fina, poderosa. Allí convive la sutil respiración del espíritu vuelto sobre sí mismo, con el rastreo de la realidad hecho con minucia, tomándole el peso, el espesor, en el pulso de una escritura que reafirma una y otra vez la plenitud de la palabra. Jugando seria y reconcentradamente con ellas, forzándolas a pronunciar lo indecible: fue otro tierra, produciendo una contienda de contrarios para armar-se y desarmar-se con el verbo y el mundo: Muero tan seguido / y tantas veces / que resulta difícil / seguir vivo, / seguir olíéndote / y andar por estas calles  / y en la memoria.
…..Diciendo, nombrando, trascendiendo, traspasando, liberando, interrogando, contradiciendo, integrando, desintegrando: Alfilerazos de ceniza de lo efímero / a mi soledad robinsonante.
…..La poesía de Gustavo Prego tiene el recóndito sentido del dolor, de la celebración, de la verdad.
…..Se palpan en ella sensaciones táctiles, hay olores, recuerdos, marcas. Palabras bruñidas hasta la incandescencia.
…..En Submetrópoli me encuentro en mi ciudad, esta San Juan de los confines; la caminé con los pasos de Gustavo y la vivo realmente ajena / diurna y reparo que San Juan también lo caminó a él.
…..Cuando lleguen a final de Ahora de ausencia sabrán qué invencibles naipes-palabras ligó Gustavo en esta partida y qué bien supo jugarlas y cómo se alzó invicto con toda la Poesía.


Beatriz Della Motta
San Juan, noviembre de 1996









a la memoria de Nora Sánchez










Y hembra es el alma de la ausente.
Y hembra es el alma mía.

César Vallejo


Con dolor de límites constantes y vergüenza de ángel estropeado

Vicente Huidobro









1
Buenos Aires - Yo









Introito


Don y látigo.

Partes por mitad.

Erramienta absurda
que al tiempo
alimenta y flagela:

que-cuando-hablo
de ella;

que-cuando-hablo
de mí;

(de su piel
de desván)

(de la osamenta
de mi desdicha)









Presentación


…………………….*

………………………..Mi madre
………………………………....me echó
……………………….del mundo
……………………….…un ocho
……………….………..de marzo
…….de mil novecientos sesenta y


…………………….*

Nací de la costumbre y de la sangre,
me amaron en silencio,
fueron yunques las caricias.

Hubo los cristales, el soplo frágil.

La mesa puesta a horario.

Las muecas del decir y sus mástiles.

Se desvanecieron los altos cirios
y el cielo se desprendió bajo mis pasos.


…………………….*

Perennes las más/caras sonríen;
recinto de los gestos.

Estrecho margen de la dicha,
de la voz y su trayecto.

Formula prisiones la mente
con su herencia de barrotes.

La naturaleza dimensiona al senti
..................................................miento.









Umbrales


Hago de umbrales.

Trabajos las horas.

Busco un poema en la (no)che
que ha cerrado los ojos

en las crispadas manos del silencio.

Otoño soñado; jardín fugitivo.

Pugna mi máscara por encajar.

En el llanto recién creado
un ahora de ausencia.

Se vuelve látigo el corazón envejecido.

Arrimo sueños como brasas
a los rincones ater
............................idos del alma.












Pueblo


Hace los árboles
En el relato de los relojes
Yo hablaba con las manos
Como el mar
Con el corazón
Y sus fémures erguidos
Y el sexo inoportuno
De vidriosos ojos
Partí
Trato de escapar
Opresión de cincha
Fiebre del cereal
Revés de siembra
Los trigales y sus campanas
Y sus labios de pan
Y los fuegos robados
Antorcha envejecida
Me fui sin pertenecer
Me fui……………………….a-l-e-j-á-d-o-m-e
En entumecida alforja
Insistir los pasos darles luz
Con los ojos de las ruinas
Voraz de cielos en la
Confusión de inviernos
Soltando el lastre
Hace ya que no buelbo
De la torre de otoño
A las miradas de yeso
Y el gesto vinoso
Y empezar a morir temprano
Con las leyes del llanto
Y las cortezas del azar









Nonno

.....................................................................................................................a mi abuelo Carlos Navone


Lo ahuyentó de niño
un dragón
con aliento de ceniza,

desperezó su ira de montaña
y la fortuna mudó en distancia.

Fue otro tierra
para ser la misma.

Juventud.
Danza de los espejos.

Peces,
los surcos,
saltaron de sus manos.

Las horas
atardecieron los sueños.

Domó molinos chúcaros
en amaneceres rojos.

Habitante de los veranos.
Abrazo de muelle.
Piel desheredada
de rubor marino.

No hizo de escuelas
y de bondades supo.

No hubo estridencias:
sólo una porción de fe
y la necesaria certeza
de unos brazos.

Nada de estremeció
en las ansias.

Lenta acumulación
de silencios.

Los años llegaron
con su quietud
de almácigo.

Sus pasos
con rumor de siesta

enjaulados
en el pueblo inmóvil
(daguerrotipo.
Destino de cereal).

La gorra desteñida
como sus ojos.
Pequeños
Paridos por los barcos.

Construyó andamios
para vuelos
otros.

fabricaron rosales
sus manos terrosas

y espera

y ternura.









Nora

1

Murió París
entre tus manos

y la rue des Seine
y Cortázar
y Vallejo.

Marzo
se arremolinó
en tus pupilas.

Los ocasos
huían
para quedarse.

Hastiado muelle.
Triunfo
de puñal sangrante.

Las tejas
no soportaron
tu andar de paloma.

El ayer
no es obsecuente.

Ciegas ubres,
fugaz destino;

desierto cuerpo
de la angustia.

No hay nieve
en el boulevar
Saint Germain.

Brebaje de estupor,
callaron tus senos
diluviosos.

Murió París
entre tus manos...



2

Rosa postergada
cause inalcanzable
soberana de tus pies
todo el aire por delante
………………………..te recuerdo
………………………..misteriosa y fugaz
(era verano por el 84 el aula olía a asfalto;
la confundimos con nuestra pasión por la literatura)
(fue cuando Calac, ese palíndromo sin fechas de casi dos metros,
“empezó a hacerse el muerto”).

No hablábamos de París entonces.

Los hechos se acumulaban
sin justificaciones.

…………………...Nuestros paraísos
…………………...eran infiernos ajenos:
…………………...Lautreamont, Poe, Kafka.

Aún amanecía
sin contorsión de los espectros.

Balconeaban algunas penas
pero la dicha estaba allí
con pocos rincones
y la ginebra generosa
y el refugio de un cine

……………………Te recuerdo
vocación de los desiertos.

Mis ojos sin palacio
que en gris rompen
guardan furtivos gestos
y el estrépito de tu risa.



3

El aire
se ahueca
en un gemido.

Cae la lluvia
con su quietud
de muerto.

Espera:

en la borra
del café,
en las botellas
de incertidumbre,
en el RAB
descascarado,
en la gente
que corre.

Ceñida
en su impermeable
llega.

Tarde,

con sus ojos
de arpillera
en la niebla.

Y ella
que siempre huye
se sienta
a mi lado.

Trae pasos
sin jardines
su voz de zepelín.

Y sonríe

deteniendo
su andar crepuscular
y  laborioso.

Y yo soy feliz
así
tan brevemente.



4

Ella siempre huye.

Carcelaria y siniestra
alejándose como un olvido.

Arranco el horizonte como yuyo extraño.

El silencio inunda las pasiones
y ella camina a riesgo de cielos,
huyendo como las estatuas
llevándose todas las respuestas.

Amor del estribo
(vivís en mí que es otra forma de morir).

Alas nocturnas, pudor marchito.

Mi nostalgia es su desnudez dormida.

Trasuntan rencores deudas viejas.

Y yo siempre ido estoy allí esperándola.

Muertos ojos que miran a los muertos.

Ella siempre huye para quedarse.



5

Cesa la lluvia
azulmente.
Presencia de los otros,
ceniza interrumpida.
Huesos y voces
y polvareda
y migajas,
todo en el silencioso
acecho.
……….Te busco
en la andanada de noches
y de ausencias
con esa pena grande
de atrás de los días.
……….Y vos no estás
con lo ruidoso de tus ojos
y  los senos que se abren como cofres.
Remanso del río ausente;
flecha en el centro de la sangre.
……….No estás
y tu perfume de campanas
y tus párpados de prolongar cielos.
……….Te busco inútilmente,
en la mueca salobre de las olas,
en la primavera de los tréboles,
en el tranco largo de las horas,
……….y no estás,
en la queja nocturna de los trenes,
en las cornisas y en los árboles.



6

Si te dieras una vuelta
no digo mañana en estos días
dejar los ángeles de estaño
los primeros gestos de la aurora
los pormenores de la luz
……………………….por un momento
verías tanto esfuerzo inútil
en este cotidiano carrusel absurdo
en el vaso vacío de las tardes
asilo de las bestias y
de la siniestra arquitectura de la fragua
tomaríamos el atajo de la noche
la tierra se preciaría de tus pasos
el día se derramaría por los bordes
con la sonrisa del sur
y con mis viejos veinte años
las palomas llaves de las tardes
me quitarían el ropaje de la angustia
me haría cargo del día echarlo al hombro
respirar las mañanas y sus rebaños
si te dieras una vuelta por este mundo
me dirías al menos dónde seguirte
al menos sabría dónde encontrarte









Noche


es un humo espeso la noche

cuesta habitarla ser huésped y parte
treparse a ella en este esquina
……………………………….y enredarse
respirar sus humores
la niebla de los armarios
el zumo turbio de sudores

me desconoce en un rebote de narices
en un mostrar de dientes

ahora que soy de los relojes
de los tallos triturados
de la absurda alquimia de la luz
del engranaje y de la asfixia

maquinaria de los párpados
territorio de cerrojos

trae los huesos molidos de andar
…………………………a tumbos solitarios
la nublada pared porosa
desnuda y fraternal

no me reconoce entre espinas
entre los témpanos tempranos
con su purulencia de techos
de contornos ululados
de apetencia de labios

huye la noche del hijo condenado









Barrio


Mi infancia
tuvo un barrio,

nació
cuando mi diez años,

ya con tanos viejos,
ya desarropado
y triste.

Vientre de madre
su cielo.
Luna encorcetada
de hollín.

Un horizonte
lamía su cerviz chata,
un sol flaco desperezaba
en sus manos de baldíos.

Renegaron sus colores
de enamorado otoño
y yo lo anduve
como en un sueño.

Verde asediado.
Certidumbre de zaguanes.

Estaba en un suburbio.
Dicen.

Desde entonces
lo llevo
donde vaya.









Adioses



lentamente dan sus adioses mis mayores
de a uno se retiran en orden y sin prisa
dejan sus trajes y sus miradas
los claveles soñados urdidos de sudores
entregan sus huesos y una cama vacía
dejan las tardes sin horas
se van los testigos del alba
toda una vida aprendiendo a irse
con la sombra del mar blanqueando el aire
al territorio donde las lluvias se alargan
al glorioso puerto de piel fosforescente
y ser un poco pájaro y tarde de los domingos
se retiran con palidez de sábana
sin el peso muerto de sus dioses
vestidos de azules y de memoria









Hospicio

.............................................................................................a Jacobo Fijman


Desveladas tempestades
Muestran sus dientes

Descifran sus pertrechos
Los espantos

Andamiales sueños,
Crisálidas rabiosas

Llueven sudarios
Del cielo estrecho

Los ángeles discuten
Entre polen de muros

¿Dónde hallaré
Otra muerte?

Vertical preludia
Él desazón

Apunto rebaños
Para sobrevivir

Aliento catapultoso;
Algo sin fondo respira

Garabateo versos
Del olvido












Muertes


De tantas muertes
alguna te pertenece.

No muertes
de cartón
ni acartonadas;

tampoco el fin de los milagros;

no de esas
que andan en los retratos
y abandonaron los espejos.

Muertes a medias,
de pasos y temporal
esas de días enteros
y de estandarte,

desprolijas y certeras,
que regresan para las rosas
a la hora del jardín.

Muero tan seguido
y tantas veces
que resulta difícil
seguir vivo,
seguir oliéndote

y andar por estas calles
y en la memoria.

Ignoro cuál te pertenece…

la de los atardeceres
supongo,

Muero,
y aquello que no fui
otra vez muere.












2
San Juan - Ellos









Poema


Visceral instante
Espacio del ocaso
Traigo de vuelta
lo que he sido

Farsa repetida… secretos al oído

Agusanado el aire
……………………………………………..miente en la rosa

Volverá
anónimo
el degano
con su insistencia
de esquina

Cruce del mar

Calle del desencuentro

Patibular encierro

Doy un paso atrás
para acercarme

Nocturnidad de unas manos
que asesinan y aman

Mi tristeza de sauce
…………………………………………………..te mira por tus ojos

enarbolando sótanos
……………………………………....…...y adioses









Ella


1

todo de golpe

……………de amarillo

los ojos

las palabras

y las hojas de los árboles


cayendo


como los párpados

como los cielos implorados

y los adioses


al piso del mundo



2

Silencio de raíz
Calla mi corazón en su bruma
Palpita el desamparo

Flor desatenta
Fragancia de balcón
Contornos de abismo

La soledad ruge
Mar descontento hasta cuando

Para no perderme esperaré los días son ala

Ningún poema te omite
Escribo y te describo amor de Indias

Sé que no será pero eso es del destino no de mi sangre

Amor que no te alcanzaré
Tan destierro tan lejanía

Desierto de pasos
Musgo el dolor en mis ojos

Salvaje mi penar te enumera
Tus formas y tus ojos
Dagas en la noche de rocío errante



3

Traición:
privilegio de las sombras,
poema de otoño.

Enigmas del elogio.

Último círculo
que duele
en los párpados.

La luna vomitó
su azogue.

Destierro.

Opción
de los sarcasmos,

comercio de los dones,

en los escaparates
retazos de tu piel.

Colmenar presencia

Nada me pertenece
todo
es de la verdad.



4

Ella huele
a hojas muertas

y al sol
mimbreando
su acallado
esperma

y al adiós
que dejan
los barcos
en los muelles.

Evito las vísperas
con su andar
de enfermo.

Estiro los brazos
y no te alcanzo
corazón sin trópico
que huye.

Fluyen abismos
de los labios
entreabiertos.

Insiste el silencio
con los brazos cruzados.

Altura del Deseo.

Desmesura.



5

Había la niña del amor.

Llena de aire
de mudar en rabia.

Madre hoy
de las furias
y de las penas

apeándose del viento
y de las lágrimas.

Usanza de una raza,
no sé,

gris que avanza,
mañana enumerado,
ala envilecida.



6

Mirar por la jaula
la meticulosa belleza,

las bridas de la sangre,
la obstrucción de pétalos.

Todo se olvida
en un torbellino de presente,
de bramidos de pasos,
de precisión de astros.

Ceremonias de la piel.

El antes y el después
de qué.

Puertas protectoras,
lúcido registro,
pasión de engranaje.

La niña funeraria
en la alta ventana,

el amor que acecha
y se envilece.



7

Ella se demora.……………..…………………...en los espejos
Aprovecha las largas………………….……horas sin preguntas
Los descuidos…………………………………….de la mañana
Vestidas de lunes y………………….…….de octubres callados
En el solitario……………………….……juegos de los metales
Con las mejillas……………………………………..a la deriva
Y los pechos como riendas………………….en el aire apagado
La voz de los trigales……………..……..en el azogue sin fechas
En el filoso………………………..………..cuchillo del invierno
En los espejos ella……………………………liviana de auroras
Y son sus ojos……………………………………..nidos vacíos
Dos panes………………………………………….endurecidos
En la atenta………………………………….teoría de candores









Promesas


se rompieron los cristales
.........................................de la espera

mas/ticaron sus profecías los vien tres abultados
atur
dido bronce temeroso
bestiaS que lamen elhambre y sus contornos
promesas altas, plegarias muertas
en la voz de los metalES y su ardid
de dedos filosssos y sus no/ches
vestí la carne morrdí la sangre
el de
sierto es de losOtrOs
los dias se deshacen a dente-------lladas
nnombré un aporu na todas la
s flores
son anclan las manos que se apia/dan
la t
arde terminó y sus c olores
qué de
cir de lo cam Y nos
aldaboso enmudeció el corazó
..............................................nn









Lejanía


Llueve en Buenos Aires
aquí el silencio.

La luz explora mis sentidos
hasta desvanecerlos.

Alfilerazos de ceniza de lo efímero
a mi soledad robinsonante.

Traen las vísperas
su piel rasgada.

.................c
.............e.......o
...............r...c

Sólo pienso en escribir
como si eso pudiera salvarme.

Barajó el destino
sus cartas inescrutables,

me toca jugar...

orejeo tempestades...

...............o..o..o
.................ccc
...............oceco
.................ccc
...............o..o..o

Se ha roto un azul
en pleno vuelo.

El ocio gobierna
los temblorosos pasos.

Aguarda el mármol
la ausencia definitiva.

...............a.............a
..................n........l
......................c

Todo fue temprano
de sangre empalidecida.

Descansan los huesos
la prolongación de la noche.

Llueve en Buenos Aires, y aquí la tarde
gatilla desengaños.









Recuerdos

.............................................................................................a Inés Ferrandi


Doy vuelta los recuerdos como un cubilete.

Borra incandescente,
……………………..disparo de grieta.

Frenos del aire,
………………..navíos roídos.

¿Dónde estuve cuando tenía veinte años?

¿En qué rincón de ceniza,
en qué celda de otoño,
en qué corazón insuficiente?

Las uñas añoran su inocencia

y todo es para siempre.

Transitan espejos los recuerdos.

Hurgo en sus entrañas,
en sus humores y hechizos,

pulo su pálida corteza,

la dejo como un cristal,

transparente,

que apenas se ve.









Submetrópoli


camino esta ciudad
de cielo en cueros
de los pies salitrosos
sobre la tumba del vino

muerte de otras ciudades

en tanto innecesaria
de paso y de espera
de pueblo arengado

desierta de mares
y de marte
ajena
.............diurna

recinto de las necedades
imperio de la luz

la casa de los vientos
donde regresan las miradas

la carne de la piedra
en el llanto inmó
.........................vil

yo que de los frutales del sur
con los ojos llenos de puños
mientras
camino la ciudad del olv
.....................................ido









Tedio


Cae la tarde de los álamos.
Busca la luz
la misma oscuridad.

Sentencia el paisaje
sus alabanzas.

El tedio es un imán caprichoso:
abre trincheras
en el corazón
donde los muertos
aúllan su vigilia
de cielos mordidos.

Soplo imperceptible,
negra semilla.

El hastío busca implacable
el humano refugio.

Es una gracia plena
el desamparo.

De a poco me estoy yendo:
brevedad y vacío

y ya no escucho los sonidos
de la euforia.

Voy quedándome sólo

quedándome en mí.









Soledad


Golpes de silencio forjando absoluta nieve.
……….Grilletes de fuga;
…………………………..jadeos de muro.
Se alejan los sueños con pasos de gigante.
Soledad de glorieta,
…………………….de velamen en la niebla.
………Abren ventanas mis ojos de alcoba.
Un piano trae desordenados los pensamientos.
Invado la mañana que lleva tus ojos.
………Colores, agua desprendida.
Arrebatan las vísperas la sonrisa cotidiana.
Los ojos ven barrotes
y el silencio cae de los relojes.
Asistido de lluvias,
……………………tengo el corazón dormido como un niño.









Consumisión


estaba yo de enredaderas como solía entonces
pendía de un mostrador de mala muerte
de esos bares improvisados en casas de altos estudios
¿de qué? ¿altos estudios? ¿estudios?
era media mañana el lugar lleno revolvía una infusión infame
el humo se alzaba como un estandarte
el calor se nos echaba encima como una bestia de la infancia
a mesas el poeta José Casas con el silencio y la belleza
tan solo entre sus caballos y sus mares
un café que había sido e irrepetible
la cuchara pegada en la borra muerta
lo de siempre con el azúcar que se rebela
la gente pugnaba como una puñalada
el sitio herbía en desencuentros
la mujer del mostrador vio al poeta demorado
las alas plegadas incomprensiblemente
se dirigió resuelta con los pasos en protesta
adujo realidades invitó a marcharse
abanicó números cosas del comercio y sus inequidades
el poeta guardó el silencio en los bolsillos vacíos
se vio de pronto en la mañana de los plátanos
la mesa se multiplicó con insolencia
risas y empujones donde estuvo la magia y el misterio
la mujer volvió como de una batalla
la miré sin rencor y sin apremio
entendía de las torpezas de este mundo
“acaba de salírsenos la poesía” le dije embanderado
y ella mirándome con dos metales “no consume” dijo









Desasosiego


Huyen
los pájaros
la tarde
huye
entre dos gotas sin racimo
en el mismo atardecer inmenso.

Vértigo desolador.

Todo aquello que no fui viene a verme.

Intolerantes
las risas
se apagaron;
no culpo
no perdono.

Crecen muros en el huerto.

El mar sigue trayéndome.

Ya no grito las cosas de este mundo.

Busco en los andenes
los pliegues de tu sombra,
el rincón de alondra,
la enérgica claridad.

Mal alimento
el corazón
sin red
y sin sosiego.









Inés


Encontré a Inés
cuando estaba olvidándola,
con sus pasos de huésped,
de criatura alada,
y su sonrisa de sábanas al sol.
Entraron mares en sus ojos
..............................de algas,
y cabalga el viento
su violín de selva,
acicalando tempestades,
huyendo de las manos
vacías y secretas.
Inés
desempolva silencios
y ecos de vanas estaciones
y caricias calladamente inútiles,
dolorosamente adormecidas.
Inés,
sendero demorado,
..........................soledad trabajada,
voz de lecho en penumbras
porcelana en la tarde.
Mis manos de jauría
asediaron su piel,
su palidez de niña.
Inés,
albergue de las lágrimas,
puerta del reino,
.......................nube en llamas,
que roe la intemperie de las máscaras,
que raspa el fondo de los días.
Le d
........i
..........j
...........e
del amor
torpemente
con la voz de los que no regresan
y viraron sus ojos
hacia otro cansancio.









3
Buenos Aires - Nosotros









Regreso


Vengo a anunciarles que soy criatura del olvido
De las cosas que quedan bajo el polvo
Es diciembre del año de mil novecientos noventa y tres
Regreso de los veranos
De los ojos abiertos de las tardes
De su congestión de luz
Largo naufragio de edificada soledad
Sabia derramada en pasos
Tiempo en lo más oscuro del día
Viento sepultado en la huella
El horizonte se quiebra como el último de los espejos
Soy el malsobreviviente, el que anda por ahí
Insisto en estas calles, en el aliento de la noche
Transito la zona de la ausencia
Alborotando los huesos macerados
Perdí ya el habla y sus tormentos
Busco la suerte como quien escapa
Nadie reclama mi cuerpo, nadie la memoria









Tumbas


Hoy anduve entre tumbas
caía una lluvia innecesaria.

Consagrada soledad,
voces revelándose.

Llovía de mí…
el cielo imploraba por su lluvia.

Tierra inquieta,
trágicamente arada
por baratos ataúdes,
definitiva y maternal.

Mi paraguas sermoneaba
y era lo único vivo en la tarde de marzo
entre los huesos derr/amados
resistiendo al mármol
y a la letra prolija.

No hallé el cadáver amado…

Se demoraba la lluvia
entre los dientes.

Busqué
en los números de la muerte
en la muerte gastada,
el pálido féretro
y el vertical dolor.

En la giba de la muerte
la bestial pena
y el silencio del mar.









Padre


Mi padre anduvo por esta vida

tuve referencias

………………..de transeúnte

los ojos regresados

de tragar silencios

cuentan que envejeció

jadeante de olvido

al pie de los frutales









Madre



Suelen a veces preguntarme por mi madre
entonces quedo largamente pensando en ella
del frío del aire y los tórridos sueños
con la furia en celo en las manos a destiempo
el negro alambique a cuestas y
los pormenores del tacto y los labios blasfemos
gobierno de las islas tras el sueño del corsario

Se fue mi madre creo por invierno
los ojos hacia atrás de amarillo
traspiés ensayado haciendo cruces
hablando de sus soledades de fragua

Se alejó a tiro de palabra y de pedrada inútil
con las redes largas de las sienes
urdiendo sinrazones y desdichas
en las repetidas máscaras y esfuerzos

suelo a veces preguntarme por mi madre
y las respuestas anuncian inclemencias









Luna



Ocioso pedernal

Gran pulgar insomne

Husmeó como un Cíclope
……………………………el hombre
con el catalejo de la infancia
la patria de los deseos
mitad brea mitad hielo
las nervaduras de sal

los impactos de la oscuridad

.........................

Andó los hombros sin frutos
la carne líquida
ya vieja y cantada
de estanque sereno
de lágrima sembrada

Ay luna el Capitán Ahab te acorraló

Arponeó la pared de pájaros
……………………………..la espesa muerte
el rostro de luz coagulada de agria escarcha
con las banderitas del Imperio

Una nave bruñida en llanto en la
calavera de tiza que besa los sueños
………………..…………………….los temores
en la giba sebosa de contornos de espuma

Regresa con su arcilla coloquial
………………………………….lista para modelar ángeles
a cada una de nuestras soledades

a encendernos noches
a contarnos el mar









Balcón


tengo una calle y un balcón
donde las lluvias se rebelan
despliegan sus faldas en las mejillas del malvón

campaneo de ojo inquieto
………de cíclope en cuclillas

horizonte de eucaliptos con renguera
………ojos violetas llorosas melenas

y las lapidarias chimeneas
y los primeros graznidos del sol
y el desfile de la fauna laboriosa
sin crucifijo y sin estaca

el viento frota
su comezón de distancia

detiene allí sus motores la noche
con sus cuatro estrellas
y con el verde desvestido
y la sonrisa del vino

se estira como los gatos
se empina los rocíos
y los largos bostezos

a espaldas los crepúsculos
……….gesto de tumbas

cuelga mi casa del balcón
pende
………se balancea
……………………se agarra con las uñas
ante la fatiga brumosa del asfalto
y en un insomnio de automóviles
en la precisa dirección de los barcos

recojo botellas a orillas de mi balcón
cuando el atardecer le disputa al cielo
……….sus ángeles rojos









Sur


Camino el sur,
el barro posible.

Los colores se desvanecen en grises permanentes,
en el lamento ensordecedor del silencio.

Patria del sur
de auroras nacidas
en la comunidad de los pájaros.

El mar aventuró su sueño.

Primavera de hambre invadida.

El cielo y sus multitudes.

Lentamente mueren los tempos del sudor,
el humo hacedor es ya de otro cielo.









Burgueses


Tienen el hábito de tasar las cosas
darle número
ordenarlas chillonamente

Precisión de escaparate
Vidriera carcelaria
Pasión de neón

Llegan a tener muchas manos les he contado hasta veinte
y una gigantesca papada donde almacenan el porvenir

Inalcanzable sublimidad
Centro obsceno
Pequeñez exaltada

Desangran jugo gástrico las venas caudalosas
y su cabeza ya geométrica de tecla numeral

Naturaleza de bazar
Vedetismo adulador
Laboriosidad numérica

El hocico oteando el oro
el pesado cartílago husmeador
que todo lo palpa todo lo ve y lo oye

Suelen andar como nosotros digo en dos piernas
en oblicua verticalidad
pararse en la misma esquina y demorarse en un café
pero el barro es su elemento y a él
………………………………-.…regresan









Hijos


Hablar de los hijos
……………………iluminarse

reconocerse
brotepanplumaleche

agarrarse de sus bordes
de los cielos en marcha

mezclar risas con mañanas
hacer mañanas de la risa
con los dientes en tropel
y los ojos de barro mojado

y parar las estrellas
……………………sobornarlas

poblar los ojos
y quedarse

qué haríamos sino de nuestra sed
de las manos mirando adentro

y sin querer
invadirloshabitarlosasolarlos
con toda la fatiga de la tierra
de las bestias apremiadas

y saberlos ahí

amarlos

para después liberarlos
lentamente
eso sí muy lentamente









Lluvia


Es la lluvia
llega al país derrotado
comarca de grises adheridos
a detonar la piel mansa
con el polvo en cada puño
a nombrarnos las raras palabras
regresa con el traje de mi padre
que había sido de mi abuelo
rumiando cielos inadvertidos
opaco sudor inquieto
cae como del borde de una silla
a los pequeños abismos que corren
y presta su piel indiferente
su lengüetazo dolorido
trayectos del misterio
y todo es tan triste
tanto como debe ser
y es como un olvido donde esconder las manos
y contarnos nuestros huesos
cae la lluvia
y es lo que queda de tus ojos









Final


Recojo de los surcos mis manos de metal
intrusas de panales y aleteo
con el gesto largo de la espera

En la mirada el fin de los veranos
el tañir de la piedra en el lluvioso corazón

No hay lugar donde apoyar mi cuaderno
escrito en el paladar de la noche
entre las nieves y las tenazas
huyéndole a las raíces y sus besos
poblando cielos en temerosa soledad
con el viejo perramus del tiempo
y su voz ronca de catedrales

A la Edad de los dinteles
ni un sol antes ni un sol después
…....doy a luz los entierros
…………….los papeles de la ausencia
……………………..las tristes espumerías
para sentarme a ver envejecer el mundo










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